Un incendio forestal ha arrasado con aproximadamente 35 hectáreas de áreas verdes, entre bosque y arbustos, en el Cerro de Necaxa, también conocido como Necaxaltepetl.
El siniestro, que comenzó el pasado domingo 2 de junio, sigue activo, y las versiones oficiales sospechan que alguien podría haberlo provocado de manera intencional.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha informado que el fuego se ha extendido desde la parte baja del cerro, a la altura de la antigua carretera federal México-Tuxpan, hasta la cima del Necaxaltepetl.
Durante más de dos días, el incendio forestal ha devastado la cuenca hidrográfica del río Necaxa, afectando las zonas de Huauchinango, Tlaola y Juan Galindo.

Más detalles sobre el incendio en el cerro de Necaxa.
El impacto del incendio no se limita al medio ambiente. Las llamas han generado bloqueos en la carretera federal 130 Pachuca-Tuxpan debido a la caída de árboles y rocas, complicando el tránsito y las labores de emergencia.
Desde el inicio del incendio, equipos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), personal de la Conanp y numerosos voluntarios han trabajado incansablemente para sofocar las llamas y crear brechas cortafuego.
Aunque parte del incendio ha sido controlado, las brigadas de Protección Civil continúan sus esfuerzos para evitar que el fuego se extienda a áreas vecinas.
Coordinándose con municipios cercanos como Xicotepec, Huauchinango y Zacatlán.
El daño ambiental es significativo, con cuerpos de animales calcinados encontrados en la zona, incluyendo una tuza real y una culebra.
Sin embargo, los equipos de rescate lograron rescatar a una hembra de puercoespín y la reubicaron en un lugar seguro.
Para enfrentar el incendio, tres helicópteros y unos 400 brigadistas estatales brindan su respaldo, incluyendo miembros de la CONAFOR.
La Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Conanp coordinan esfuerzos con los brigadistas y helicópteros para combatir el fuego.
La comunidad también ha respondido a la emergencia. Usuarios en redes sociales han organizado centros de acopio para recolectar donaciones destinadas a las personas afectadas por estos incendios forestales.
La solidaridad y el apoyo de la ciudadanía se han convertido en un pilar fundamental en estos momentos de crisis.
El incendio en el Cerro de Necaxa continúa siendo una amenaza, y las autoridades trabajan contra reloj para controlar el fuego y prevenir mayores daños.

