El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció planes para extender sus operativos militares a la superficie terrestre en América Latina. La advertencia fue emitida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una visita oficial realizada a Panamá.
El jefe del Pentágono señaló que las acciones bélicas se dirigirán contra las organizaciones catalogadas como grupos terroristas. La estrategia militar fue equiparada por las autoridades estadounidenses a las tácticas utilizadas previamente contra redes internacionales como ISIS o Al Qaeda.
Las maniobras afectarán a redes de trasiego que abarcan desde el tráfico de cocaína en Sudamérica hasta la producción de fentanilo en México. Los reductos de guerrillas colombianas y las bandas criminales fueron definidos como objetivos militares legítimos por el gobierno norteamericano.
El despliegue monitoreado por el departamento de defensa en tierra replicará los patrones ejecutados en los bombardeos contra embarcaciones en aguas internacionales. Dicha campaña marítima en el Caribe y el Pacífico fue iniciada por la administración estadounidense en meses recientes.
Para concretar las intervenciones terrestres, Washington promueve una alianza regional con cerca de una veintena de países. Las operaciones conjuntas serán desarrolladas con el respaldo de gobiernos aliados en la región para combatir a los grupos delictivos.
