El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea destinar un presupuesto de hasta veinte millones de dólares para la compra de guantes de descargas eléctricas. La adquisición de la tecnología fue revelada por el diario The Guardian tras la revisión de un informe del Departamento de Seguridad Nacional.
Los dispositivos, comercializados bajo el nombre Glove, son elaborados por la empresa norteamericana Compliant Technologies. La herramienta fue diseñada para emitir impulsos electromagnéticos de baja intensidad aplicados directamente sobre la piel del objetivo.
De acuerdo con las especificaciones técnicas del fabricante, la descarga genera una molestia inmediata orientada a someter a los individuos en pocos segundos. Las autoridades de la compañía sostienen que el mecanismo no deja quemaduras ni cicatrices visibles tras su uso.
El equipamiento de ICE funciona como una prenda de patrulla convencional hasta que el interruptor principal es activado por los agentes. Previamente, los guantes ya fueron utilizados por personal de custodia dentro de diversos centros penitenciarios estadounidenses.
Especialistas en temas de seguridad señalaron que la descarga produce un efecto distractor instantáneo en situaciones de resistencia corporal. La entrega del nuevo equipo para el personal operativo será concretada antes de marzo por las agencias correspondientes.
