La Procuraduría Federal de Protección (Profepa) al Ambiente clausuró temporalmente cuatro descargas clandestinas de aguas residuales en el estado de Puebla.
Las intervenciones ambientales ocurrieron en establecimientos asentados dentro de los municipios de Puebla, Coronango, San Martín Texmelucan y San Miguel Xoxtla.
Las inspecciones formaron parte del Programa Operativo Anual 2026 enfocado en las acciones estratégicas para el saneamiento integral del río Atoyac.
Los verificadores constataron que las instalaciones operaban sin los títulos de concesión obligatorios emitidos por la Comisión Nacional del Agua.
Asimismo, los inmuebles carecían de sistemas de tratamiento para fluidos, incumpliendo los parámetros fijados por la Norma Oficial Mexicana NOM-001-Semarnat-2021.
Los infractores tampoco presentaron comprobantes de pago de derechos, medidores de volumen ni la documentación relativa a las Cédulas de Operación Anual.
Ante el riesgo ecológico detectado por Profepa, los inspectores colocaron sellos de clausura sobre los ductos que desembocaban en los ríos Cotzala, Rabanillo y Tlapalac.
El operativo responde a las metas fijadas por el Plan Nacional Hídrico impulsado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Las obras del plan contemplan una inversión pública conjunta de 2 mil 755 millones de pesos asignados para sanear la cuenca del Atoyac.
La Profepa advirtió que dará seguimiento a los expedientes administrativos iniciados para obligar a las empresas a reparar los daños causados.
Las acciones prioritarias del gobierno federal incluyen la construcción de colectores, la rehabilitación de plantas potabilizadoras y auditorías industriales continuas.
Las autoridades extenderán las revisiones a lo largo de los 110 kilómetros del cauce hídrico hasta llegar a la presa de Valsequillo.
