Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente y centro de Colombia durante las primeras horas de la jornada. El movimiento telúrico fue calificado por los especialistas como el más intenso registrado en el país durante la última década.
El epicentro del sismo se localizó cerca del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El origen del fenómeno fue determinado a una profundidad de noventa y seis kilómetros por el Servicio Geológico.
Decenas de víctimas mortales y un número indeterminado de personas atrapadas han sido reportadas en distintas regiones. La situación de desastre nacional fue decretada por el gobierno colombiano para agilizar la movilización de recursos.
El departamento del Valle del Cauca figura entre las demarcaciones más afectadas por el desastre. La cifra de víctimas mortales fue confirmada por la gobernadora estatal durante un encuentro con medios de comunicación.
Más detalles sobre el sismo en Colombia
En la ciudad de Cali se registraron severas afectaciones en infraestructuras clave y zonas residenciales. Un colapso parcial fue reportado en el hospital universitario local, atrapando a pacientes en áreas de cuidados intensivos.
Por su parte, la capital del departamento del Chocó sufrió daños considerables en múltiples edificaciones públicas y privadas. Las autoridades locales fueron desplegadas para atender a los numerosos heridos en la zona.
Diversas terminales aéreas en ciudades como Manizales, Pereira, Quibdó y Armenia suspendieron sus operaciones habituales. Las instalaciones fueron cerradas temporalmente para evaluar posibles afectaciones en pistas y torres de control.
En la ciudad de Manizales, el desprendimiento de una torre de la catedral causó gran consternación entre los pobladores. Múltiples destrozos fueron documentados en calles aledañas al histórico monumento religioso.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció la activación inmediata del Comité Nacional para el Manejo de Desastres. El mandatario fue trasladado a las zonas con mayor impacto para supervisar las labores de rescate.
Finalmente, las autoridades de gestión del riesgo descartaron la probabilidad de un tsunami en la costa pacífica. Las cuadrillas de rescate fueron instruidas para continuar la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
