El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que el CJNG atraviesa un proceso de fragmentación interna.
La división se produjo tras el operativo federal en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.
El funcionario explicó que el grupo opera con facciones regionales bien definidas, lo que evita un descontrol generalizado.
Comparó la dinámica con la fragmentación previa del cártel de Sinaloa.
Las instituciones de seguridad mantienen seguimiento contra los mandos regionales del CJNG.
Varios líderes cuentan con órdenes de aprehensión y solicitudes de extradición vigentes.
Tras la caída de El Mencho, se diluyó la alianza con una facción de Los Chapitos.
El vínculo principal era sostenido directamente por Oseguera Cervantes.
La relación se tradujo en apoyo económico y de personal hacia el cártel de Sinaloa.
Actualmente no hay evidencia de que esa asociación continúe.
García Harfuch reconoció a Juan Carlos Valencia González, alias R3, como uno de los líderes regionales más fuertes.
Sobre el cártel de Sinaloa, lo describió como una organización consolidada pero debilitada por operativos federales.
Desde el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum se aseguraron más de 6 mil armas en Sinaloa.
También se detuvieron 2,500 personas por delitos de alto impacto en esa entidad.
El secretario advirtió sobre células locales que usan el nombre de grandes cárteles para intimidar.
Estas bandas operan de manera autónoma y se dedican a extorsión y cobro de piso.
El gobierno federal presentará un desglose detallado por entidad sobre estas células criminales.
