Un nuevo derrame de hidrocarburo en la Refinería Madero de Pemex generó críticas por la falta de información oficial.
La mancha de más de 400 metros se reportó en la zona de muelles de desembarque, a orillas del río Pánuco.
La gerencia a cargo de Abner Roberto Santamaría Hidalgo no ha emitido postura pública sobre el incidente.
En los últimos cinco años se han registrado al menos 11 contingencias mayores en la refinería.
Cada una afectó entre cuatro y siete kilómetros de margen fluvial, según la asociación Ambientam.
Su director, Miguel Ángel Verástegui Cavazos, denunció la falta de transparencia en la administración de la planta.
Ambientalistas sostienen que el derrame podría originarse en problemas operativos de las pozas API.
Fuentes de la Marina atribuyeron la contingencia a una falla en el sistema de almacenamiento de una embarcación.
La ausencia de información oficial ha generado un choque de versiones sobre las causas del derrame.
Pescadores de Tamaulipas y Veracruz reportaron pérdidas económicas por daños a redes y embarcaciones.
Héctor Meyer, representante del sector pesquero, afirmó que las jornadas laborales se suspenden tras cada incidente.
Los trabajadores del río señalaron que no hay acciones visibles de contención ni programas de apoyo.
La opacidad de la gerencia incrementa las críticas de organizaciones civiles y dependencias federales.
Verástegui Cavazos exigió que Pemex asuma su responsabilidad y financie trabajos de remediación ambiental.
El derrame refuerza la percepción de un patrón recurrente de silencio institucional frente a emergencias ecológicas.
