La colección artesanal de Adidas rumbo al Mundial 2026, elaborada junto con Someone Somewhere y artesanas de Naupan, Puebla, enfrenta denuncias por presuntos pagos insuficientes.
La línea incluye jerseys y chamarras de la Selección Mexicana con bordados a mano, comercializados en precios de hasta 4 mil 999 pesos.
Según la promotora cultural Luz Valdez, las trabajadoras habrían recibido entre 26 y 36 pesos por hora, con esquemas de pago poco claros.
Algunas artesanas también denunciaron que participaron en materiales promocionales sin recibir compensación adicional por el uso de su imagen.
La empresa Someone Somewhere respondió que las artesanas eligieron horarios, recibieron pagos superiores al salario mínimo y tuvieron acceso a seguro médico privado.
Las versiones de la compañía y de las denunciantes muestran diferencias respecto a los montos y prestaciones otorgadas durante el proyecto.
El caso ocurre meses después de la polémica por el modelo “Oaxaca Slip On”, inspirado en huaraches zapotecos, que generó críticas por apropiación cultural.
En esa ocasión, Adidas ofreció disculpas públicas y se comprometió a fortalecer el diálogo con comunidades artesanales en México.
La controversia actual reaviva el debate sobre reconocimiento económico y cultural cuando elementos tradicionales forman parte de productos globales.
Hasta finales de mayo de 2026, las denuncias seguían generando atención pública y llamados a revisar condiciones laborales en proyectos comerciales.
El caso de Adidas y las artesanas poblanas se suma a una discusión más amplia sobre patrimonio cultural y justicia laboral en México.
