En medio de tensiones con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una arenga nacionalista durante la conmemoración de la Batalla del 5 de Mayo.
Sheinbaum afirmó que “ninguna potencia extranjera nos va a decir cómo gobernarnos”, subrayando que nada está por encima de la soberanía y los intereses del pueblo mexicano.
Condenó al conservadurismo histórico, desde quienes trajeron a Maximiliano hasta quienes hoy defienden la injerencia extranjera o celebran críticas de televisoras internacionales contra México.
Advirtió que quienes buscan apoyo externo sin respaldo popular “están destinados a la derrota”, citando la máxima juarista: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”.
La mandataria evocó la relación histórica entre Benito Juárez y Abraham Lincoln, recordando que México siempre ha defendido su soberanía frente a gobiernos extranjeros.
Sheinbaum destacó que México es libre como sus pueblos originarios que resistieron durante la Conquista, reafirmando el amor del pueblo por independencia y soberanía.
El discurso incluyó referencias a José María Gutiérrez de Estrada y a quienes reivindican a Hernán Cortés, señalando que el conservadurismo contemporáneo también está destinado a fracasar.
Paralelamente, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, evocó la gesta heroica del 5 de Mayo como símbolo máximo de defensa de la soberanía nacional.
El general recordó que el nacionalismo se arraigó en episodios como la Revolución, fusionándose con tradiciones y valores de los pueblos originarios de México.
