El Gobierno de Francia impuso toques de queda parciales en diversas regiones del país para frenar la ola de violencia registrada tras las manifestaciones del fin de semana.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, confirmó que instruyó a los prefectos aplicar restricciones de movilidad inmediatas en los centros urbanos con mayor incidencia delictiva.
Lecornu advirtió que el Gobierno podría declarar el estado de emergencia si las restricciones vigentes no logran frenar los disturbios.
Las restricciones de circulación nocturna entraron en vigor en cuatro localidades del norte del país.
Lille, Douai, Wattignies y Denain, en un horario de 20:00 a 06:00 horas.
En la capital, París, las autoridades prohibieron el tránsito de personas de 23:00 a 06:00 horas.
Además de vetar concentraciones en zonas vulnerables como la Plaza de la República.
El ministro de Comercio, Serge Papin, reveló en conferencia conjunta que al menos tres mil establecimientos comerciales.
Los cuales resultaron con daños estructurales o saqueos en todo el país.
Para mitigar el impacto económico, el gobierno activará programas de desempleo parcial y creará un fondo de reconstrucción para apoyar a empresas afectadas.
En el ámbito de la seguridad nacional, el primer ministro encabezó una reunión extraordinaria con los mandos de la Dirección General de Seguridad Interior y la policía parisina.
En el encuentro participó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, a quien el presidente Emmanuel Macron le rechazó la dimisión presentada tras las críticas a la gestión de las protestas.
Las movilizaciones en Francia dejaron 800 mil manifestantes, 2.397 detenidos y 997 policías heridos durante los enfrentamientos registrados en distintas ciudades del país.
