Donald Trump enfrentó otro grave incidente de seguridad durante la cena de corresponsales en Washington, donde disparos interrumpieron el evento en el hotel Hilton.
El presidente declaró que “no me puedo imaginar una profesión más peligrosa”, tras ser escoltado por el servicio secreto fuera del salón de baile.
El atacante, identificado como Cole Tomas Allen, portaba una escopeta, una pistola y cuchillos, intercambiando disparos con agentes antes de ser detenido en el hotel.
Las imágenes muestran al sospechoso atravesando un puesto de control, lo que generó críticas sobre la seguridad del Hilton, considerado “no particularmente seguro” por Trump.
Expertos señalaron que el hecho de que el atacante no llegara al salón sugiere que las medidas de seguridad funcionaron en los perímetros exteriores.
El exagente del servicio secreto Jeffrey James explicó que hubo una “pausa táctica” para evitar emboscadas antes de retirar al presidente del escenario.
El fiscal interino Todd Blanche indicó que el objetivo eran funcionarios de la administración, probablemente incluyendo al presidente, lo que refuerza la gravedad del ataque.
El incidente se suma a intentos previos contra Trump en Pensilvania y Florida, aumentando el escrutinio sobre la seguridad presidencial en Estados Unidos.
La violencia política ha crecido en el país, con más de 8,000 amenazas investigadas en 2023 y ataques contra figuras públicas como Charlie Kirk y Paul Pelosi.
