La seguridad del Tren Maya volvió a cuestionarse tras denuncias de hundimiento en los pilotes que sostienen el viaducto del tramo 5 Sur, en Playa del Carmen.
La obra fue ejecutada por Grupo Indi, empresa vinculada al descarrilamiento ocurrido en Izamal en agosto de 2025, lo que aumenta la polémica.
Los trabajos de apuntalamiento en la zona coinciden con advertencias de ambientalistas sobre el desgaste de columnas en ríos subterráneos de agua dulce.
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó hundimientos, pero ordenó una revisión técnica a cargo de la Secretaría de Infraestructura y la Defensa.

El tramo en cuestión se ubica cerca de San Carlos y Xpu-Ha, frente al corredor hotelero de la Riviera Maya, con 12 kilómetros de vía elevada.
Ambientalistas de Sélvame MX denunciaron contaminación por cemento y óxido en el sistema Sac Actún, uno de los acuíferos más largos del mundo.
Videos recientes muestran apuntalamientos con madera bajo el viaducto y testimonios de trabajadores sobre hundimientos, aunque fueron retenidos en la zona federal.
José Urbina Bravo, líder de Sélvame MX, advirtió que el suelo kárstico de la península no soporta cargas pesadas y anticipó consecuencias fatales.
El proyecto contempla transportar hidrocarburos en modalidad de carga, lo que incrementa riesgos de sobrecarga y contaminación en el acuífero.
La revisión ordenada por el Ejecutivo busca esclarecer la situación y garantizar seguridad en el megaproyecto ferroviario.
