Petroleras repuntaron en bolsa, mientras consumo, industria, finanzas y tecnología cayeron.
Tras cinco semanas de guerra en Irán, casi ningún activo accionario se ha librado de las ventas en bolsa. Sin embargo, un sector ha salido fortalecido: las grandes productoras de petróleo.
El precio del crudo se ha disparado cerca de 60%, el mayor repunte de su historia, impulsando la rentabilidad del ETF Energy Select, que ganó 5.76% en este periodo. Es el único sector con ganancias, beneficiando a magnates vinculados políticamente con Donald Trump, según especialistas.
El cierre del estrecho de Ormuz, ruta vital para el tránsito de 20% del petróleo global, ha elevado el temor al desabasto y con ello el valor de las petroleras. Analistas advierten que un alza prolongada del crudo podría presionar la inflación y las tasas de interés.
En contraste, otros sectores se desplomaron:
- Consumo básico (XLP): cayó 9.18% por mayores costos y menor gasto de los hogares.
- Industria (XLI): retrocedió 7.52% por la desaceleración manufacturera y caída en nuevos pedidos.
- Finanzas (XLF): perdió 3.79% ante el riesgo de impagos y mayores reservas bancarias.
- Tecnología (XLK): bajó 2.29% por afectaciones en producción y transporte de componentes electrónicos.
La crítica apunta a que la guerra ha reconfigurado el mapa bursátil: mientras la mayoría de sectores sufren, las petroleras se consolidan como las grandes ganadoras, aunque a costa de un impacto inflacionario global.
