Un buque tanque ruso cargado con crudo ingresó a la zona económica exclusiva de Cuba, en una aparente flexibilización del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.
El Anatoly Kolodkin zarpó de Primorsk el 8 de marzo con unos 650 mil barriles de petróleo y se dirige al puerto de Matanzas, según rastreo marítimo.
El New York Times citó a un funcionario estadounidense que confirmó la autorización excepcional, pese a que desde enero se habían bloqueado todos los envíos de crudo a Cuba.
La medida temporal busca aliviar restricciones en el flujo energético global, afectado por ataques militares contra Irán y sanciones que limitaron la oferta internacional.
Para Cuba, la llegada del buque con el cargamento representa un alivio significativo. Díaz-Canel reconoció que la isla lleva tres meses sin importaciones de petróleo, con racionamiento y apagones nacionales.
Los precios de combustibles se dispararon, el transporte público se redujo y varias aerolíneas suspendieron vuelos. El país sufrió siete apagones nacionales en lo que va de 2024.
El viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva denunció que el bloqueo energético afectó gravemente al sistema sanitario, dejando a más de 100 mil personas en lista de espera quirúrgica.
La crítica apunta a que este envío refleja la tensión entre sanciones internacionales y la sobrevivencia energética de Cuba, donde la crisis impacta todos los aspectos de la vida.
