El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció públicamente a las instituciones mexicanas por este aseguramiento, destacando la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El gabinete de seguridad reportó el decomiso de dos toneladas de cocaína en las costas de Acapulco, Guerrero, durante un operativo marítimo de autoridades mexicanas.
Johnson señaló que acciones como ésta se suman a más de 60 toneladas de droga incautadas en operaciones marítimas realizadas por autoridades mexicanas en años recientes.
En redes sociales, el diplomático afirmó que estos esfuerzos protegen la salud y seguridad de ambas naciones, mostrando resultados del intercambio de información entre gobiernos.
El embajador subrayó que bajo el liderazgo de Donald Trump y Claudia Sheinbaum, México y Estados Unidos desmantelan redes criminales mediante cooperación sin precedentes.
La crítica apunta a que este reconocimiento refleja la importancia de la colaboración internacional, aunque también evidencia la magnitud del tráfico de drogas en costas mexicanas.
Especialistas señalan que decomisos de gran escala son relevantes, pero deben acompañarse de investigaciones financieras y judiciales para debilitar estructuras completas de los cárteles.
El operativo en Acapulco confirma que el Pacífico sigue siendo ruta estratégica para el trasiego de cocaína hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
La cooperación bilateral se fortalece con resultados visibles. Aunque persiste el reto de garantizar que estos aseguramientos se traduzcan en reducción efectiva de violencia y corrupción.
