El Senado de la República emitió la declaratoria de validez de la reforma al artículo 123 constitucional, tras aprobación de la mayoría de congresos estatales.
La modificación establece la reducción de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, de manera escalonada, hasta alcanzar el objetivo en 2030.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, dio lectura a los votos aprobatorios de 23 congresos locales, cumpliendo el requisito constitucional para validar la reforma.
Los estados que respaldaron la iniciativa incluyen Baja California, Campeche, Chiapas, Guanajuato, Hidalgo, México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora y Ciudad de México.
El artículo transitorio establece que la reducción será gradual: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.
Por cada seis días de trabajo, las personas deberán contar con un día de descanso con salario íntegro, reforzando derechos laborales básicos.
Las horas extras semanales aumentan de nueve a doce, pero no podrán exceder esa cifra. Se distribuirán en hasta cuatro horas diarias.
El Congreso tendrá un plazo de 90 días para realizar ajustes a la Ley Federal del Trabajo, alineando la legislación secundaria con la reforma constitucional.
La crítica apunta a que, aunque la reducción laboral representa un avance histórico, el reto será garantizar su cumplimiento en sectores con alta informalidad.
Especialistas advierten que la reforma debe acompañarse de políticas públicas que fortalezcan productividad, competitividad y condiciones laborales, evitando que la medida quede en letra muerta.
