El influencer Erick Núñez salió a disculparse públicamente tras la ola de críticas que recibió en redes sociales por burlarse de la caída ocurrida durante una foto de graduación en la Universidad Iberoamericana.
Su video, acompañado de la frase “cuando intentas tomar con seriedad lo que pasó en la Ibero”.
Fue percibido por muchos como una falta de respeto hacia los estudiantes y el contexto solemne de la ceremonia.
Ante la presión digital, Núñez publicó un nuevo mensaje en el que intentó aclarar su postura:
“Quiero aclarar mi intención sobre mi contenido de reacción relacionado con lo sucedido en la Universidad Ibero. No quiero permitir que se llegue a tergiversar mi mensaje ni que se utilice para validar discursos de separación en la sociedad”.
La disculpa, sin embargo, ha sido recibida con escepticismo. Varios usuarios señalaron que el influencer recurrió a una narrativa defensiva
Inventando una historia para justificar su contenido, en lugar de reconocer de manera directa el error.
La crítica apunta a que su reacción refleja más un intento de proteger su imagen que un verdadero acto de empatía hacia los afectados.
El episodio pone de relieve la tensión entre la cultura del meme y el respeto a momentos significativos. Si bien el humor es parte del ecosistema digital, trivializar un evento académico puede reforzar la percepción de que los influencers priorizan la viralidad sobre la sensibilidad social.
La disculpa de Núñez evidencia cómo la presión de las redes puede obligar a figuras públicas a rectificar, aunque la autenticidad de sus palabras quede en duda.
En este caso, la polémica deja una lección clara: la viralidad no siempre justifica la burla, y la responsabilidad en el discurso digital es cada vez más exigida por la audiencia.
