El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, murió en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra un complejo en el centro de Teherán, según reportes oficiales.
La operación se ejecutó la mañana del sábado, aprovechando información de inteligencia que indicaba que Jamenei y otros altos mandos iraníes estarían reunidos en el lugar.
De acuerdo con The New York Times, la CIA proporcionó la inteligencia clave que permitió a Israel ejecutar el ataque.
Durante meses, ambos países siguieron los movimientos del líder supremo mediante rastreo técnico y penetración de sistemas de telecomunicaciones.
Construyendo un “patrón de vida” para identificar momentos de vulnerabilidad.
El ataque se realizó con aviones israelíes que lanzaron alrededor de 30 bombas contra el complejo, donde Jamenei utilizaba un búnker subterráneo.
La magnitud del bombardeo buscaba asegurar la penetración suficiente para impactar el objetivo.
Además de Jamenei, murieron al menos siete altos funcionarios de defensa iraníes, entre ellos Ali Shamkhani, Aziz Nasirzadeh y Mohammad Pakpour.
Otros puntos de Teherán también fueron atacados, incluida la oficina del presidente Masoud Pezeshkian, quien confirmó estar a salvo.
El presidente Donald Trump y su equipo de seguridad nacional monitorearon la operación desde Mar-a-Lago, Florida.
La muerte de Jamenei, quien gobernó Irán desde 1989, marca un punto de inflexión en el conflicto regional.
Irán ya tenía planes de sucesión preparados, la ofensiva abre interrogantes sobre la estabilidad interna y el rumbo de las tensiones con Estados Unidos e Israel.
