El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, utilizó el caso de intoxicación infantil en Huauchinango, Puebla.
Esto para insistir en la necesidad de reforzar el combate contra las redes criminales que trafican fentanilo.
El diplomático señaló en su cuenta oficial de X que “el fentanilo no distingue si eres de Estados Unidos o de México, tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso”.
Añadió que este caso refuerza la urgencia de desmantelar las organizaciones que envenenan a las comunidades con esta droga sintética.
Johnson acompañó su mensaje con el comunicado emitido por el gobierno de Puebla.
En el que se detalló la intoxicación de siete menores de entre 2 y 11 años ocurrida el 14 de febrero tras consumir tamales en un puesto ambulante.
Seis de los niños fueron dados de alta, mientras que una niña de 10 años permanece hospitalizada bajo estricta vigilancia médica.
Luego de que estudios toxicológicos confirmaran en su organismo la presencia de fentanilo.
La menor presentó síntomas graves como vómito, desorientación y deshidratación, además de convulsiones, lo que generó preocupación entre las autoridades sanitarias.
El IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud de Puebla informaron que se activaron protocolos de emergencia y se aseguraron muestras de los alimentos para determinar cómo ocurrió la contaminación.
El embajador estadounidense expresó solidaridad con las familias afectadas y aseguró que sus oraciones están con los niños intoxicados.
Este caso ha generado alarma en la opinión pública y refuerza la presión internacional para intensificar la lucha contra el tráfico de fentanil.
Siendo considerado uno de los principales problemas de salud pública en Norteamérica.
