La justicia francesa allanó este martes los locales de la red social X en París y citó a declarar en abril a su propietario, Elon Musk.
En el marco de una investigación sobre las presuntas modificaciones de los algoritmos de la plataforma.
La investigación judicial comenzó a inicios de 2025, tras denuncias de diputados franceses que acusaron a X de sesgo en sus algoritmos, lo que habría alterado su funcionamiento.
Musk reaccionó en su cuenta de X calificando el allanamiento como un “ataque político” y sugirió que las autoridades deberían centrarse en perseguir a criminales sexuales. La plataforma, por su parte, negó categóricamente cualquier irregularidad y calificó las acusaciones como “infundadas”.
“La Fiscalía de París dio amplia publicidad a la redada, lo que dejó claro que la acción de hoy fue un acto abusivo de teatro policial diseñado para lograr objetivos políticos ilegítimos”, publicó la empresa en un comunicado.
Las pesquisas se ampliaron a otros delitos, como complicidad en la difusión de pornografía infantil y el rol de Grok, el asistente de inteligencia artificial de X, en la propagación de contenidos negacionistas e imágenes falsas de carácter sexual.
La fiscalía notificó que Musk y la exdirectora general de X, Linda Yaccarino, deberán comparecer voluntariamente entre el 20 y el 24 de abril de 2026, junto con trabajadores de la empresa en calidad de testigos.
A diferencia del caso de la plataforma australiana Kick, donde se emitieron órdenes de detención contra tres gerentes, la justicia francesa optó por un “enfoque constructivo” en el caso de X.
El abogado de la compañía, Kami Haeri, declinó hacer comentarios tras el operativo.
