El Tren Transístmico, parte del proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, sufrió un grave accidente la mañana del miércoles al descarrilarse en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, entre los poblados de Nizanda y Chivela.
El siniestro dejó 13 personas fallecidas y 98 heridas, de las cuales 36 fueron trasladadas a hospitales; cinco permanecen en estado crítico y el resto fuera de peligro, según informó la Secretaría de Marina (Semar).
Detalles del accidente
El convoy, integrado por dos locomotoras y cuatro vagones, transportaba a 241 pasajeros y nueve tripulantes sobre la línea Z, en ruta de Salina Cruz, Oaxaca, hacia Coatzacoalcos, Veracruz.
La Semar desplegó un operativo de emergencia con 360 elementos navales, 20 vehículos, cinco ambulancias terrestres. Además de una aérea y un dron táctico para apoyar en las labores de rescate.
Atención médica y protocolos de emergencia
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) activó de inmediato sus protocolos de contingencia. Seis lesionados fueron trasladados al Hospital General de Zona número 2 en Salina Cruz y 23 al Hospital Rural número 27 en Matías Romero. Además, IMSS-Bienestar atendió a 41 heridos en hospitales de Ixtepec, Juchitán, Tehuantepec y Salina Cruz.
Familiares de víctimas denunciaron irregularidades en la atención en el Hospital Rural número 37, donde aseguraron que inicialmente se les negó el ingreso por falta de camas y medicamentos.
Investigación en curso
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación para determinar las causas del descarrilamiento. Esto en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.
Segundo accidente en tres semanas
Este es el segundo siniestro del Tren Transístmico en menos de un mes. El pasado 8 de diciembre, otro convoy descarriló en Juan Rodríguez Clara, Veracruz, aunque en esa ocasión no hubo víctimas.
El proyecto, inaugurado en diciembre de 2023, busca conectar los océanos Pacífico y Atlántico con trenes de carga y pasajeros, fortaleciendo el comercio entre Asia, Estados Unidos y Europa.
