
Ben Simmons y su eterno anuncio de regreso, parece ser que este es el bueno para tratar de ser la superestrella que fue.
El base de los Nets, afectado tanto por problemas físicos como mentales, ha jugado solo 57 partidos en tres años, pero su entrenador personal asegura que está mejor que nunca… ¡y hasta está encestando triples!
Cada año, cuando se acerca el inicio de la temporada de la NBA, aparecen videos de Ben Simmons en redes sociales. Se le ve entrenando, aparentemente saludable, tirando a la canasta, y a veces hasta lanzando triples. No falla ni un tiro. ¿Quién falla en esos videos? Luego, llegan los partidos y el base de los Nets comienza a tener problemas físicos o no logra trasladar su desempeño en las sesiones de práctica a la cancha. Ya acercándose a los 30 años (tiene 28), y en su último año de contrato, en el que ganará 40.3 millones de dólares, es mejor que esta vez los videos y las buenas sensaciones sean reales. El español Jordi Fernández, quien dirigirá a Brooklyn, lo agradecería.
La diferencia con otros años es que esta vez los videos fueron publicados por Chris Brickley, un gurú de los entrenamientos personalizados. Por sus manos han pasado estrellas como LeBron James, Kevin Durant, Trae Young, Jimmy Butler, Donovan Mitchell, e incluso Tom Brady, leyenda de la NFL, así como cantantes y actores. «Está mejor ahora que en sus temporadas como All Star», dijo Brickley en una publicación en sus redes sociales. Aunque viniendo de él, los antecedentes invitan a tomar la afirmación con cautela.
Simmons no ha jugado un partido desde el 27 de febrero. Se sometió a una cirugía de espalda por un pinzamiento de un nervio y parece estar recuperado. En las últimas tres temporadas solo ha disputado 57 partidos. En la campaña 2021-2022 no jugó ni un partido. Se negó a jugar con los Sixers, quienes afirmaban que estaban buscando un traspaso. Por cada juego ausente, Simmons recibió una multa de 360,000 dólares, acumulando un total de 19 millones. Él también alegó problemas psicológicos y, posteriormente, una lesión en la espalda le impidió jugar cuando ya había sido traspasado a los Nets en febrero de 2022, como parte de la operación que envió a James Harden a Filadelfia.
Desde entonces, Simmons, siempre afectado por problemas físicos, solo ha jugado 42 y 15 partidos en las dos últimas temporadas, respectivamente. Sus promedios son de 6.7 puntos, la misma cantidad de rebotes y 6.0 asistencias en 25.7 minutos por juego. Poco para quien fue la primera selección del draft de 2016, aunque ya se vislumbraba una carrera complicada cuando se perdió toda su primera temporada debido a una lesión en el pie. Al regresar, pudo mostrar todas sus virtudes: un base altísimo (2,08 metros) que acumulaba triples-dobles gracias a su visión de juego, capacidad para rebotear, facilidad para jugar en campo abierto y su buena defensa. Gracias a eso, fue All Star en tres ocasiones consecutivas desde 2019. Solo tenía una debilidad: el tiro.
Hasta ahora, salvo que algo haya cambiado este verano, esa debilidad sigue siendo un obstáculo. En los 332 partidos que ha jugado, Simmons ha lanzado solo 36 triples y encestado cinco, lo que resulta en un terrible 13.9% de efectividad. Nunca ha lanzado más de dos triples en un solo juego ni ha encestado más de uno. En sus últimos 64 partidos, solo intentó un tiro desde el perímetro, y falló. El miedo a fallar lo obstaculizó enormemente y probablemente influyó en la jugada más representativa de su carrera.
Los Sixers fueron el mejor equipo del Este en la temporada 2020-2021. En el séptimo partido de las semifinales de conferencia contra los Hawks, quedaban tres minutos y medio, y Filadelfia perdía por dos puntos (86-88). Simmons se deshizo de Danilo Gallinari y, con Trae Young (1.85 metros) defendiéndolo, en lugar de ir hacia el aro, decidió pasar el balón a Matisse Thybulle, quien recibió una falta. Esa jugada cambió el curso del partido, lo que llevó a que los Sixers lo perdieran y fueran eliminados. Simmons fue criticado por su entrenador, Doc Rivers, y por su compañero Joel Embiid. Ese momento marcó un punto de inflexión en su carrera.
«Cuando volvió después de eso, tenía miedo de lo que la gente diría sobre él. Shaquille O’Neal, es muy crítico con Simmons. «El primer año le dejé pasar lo de la espalda, pero no voy a dejar que pase tres años seguidos. Estamos en 2024, tienes inyecciones, pastillas, tratamientos, no quiero escuchar esas excusas». Después de esa negativa a jugar en Filadelfia, llegó su traspaso a los Nets, donde no ha alcanzado el nivel que se esperaba de él.
Este verano, como cada año, Simmons vuelve a encestar en los entrenamientos y transmite buenas sensaciones. Los Nets, que están en plena reconstrucción con Jordi Fernández en el banquillo, esperan que finalmente esas sensaciones se traduzcan en resultados en la cancha cuando llegue el momento de la verdad.
