En su tercer periodo al frente de la Selección Mexicana, Javier Aguirre debutó con una goleada de 3-0 frente a Nueva Zelanda en un partido amistoso, pero el resultado no dejó satisfecho al entrenador.
A pesar del marcador favorable, Aguirre expresó su descontento con la ofensiva de su equipo y su falta de ambición para aumentar la diferencia.
Aguirre, quien ya dirigió al conjunto mexicano en dos etapas previas, había debutado anteriormente en partidos de eliminatorias: en 2001, con una victoria ajustada de 1-0 ante Estados Unidos, y en 2009, con una derrota de 1-2 contra El Salvador.
En esta nueva fase, el técnico regresó con un triunfo más holgado, aunque eso no fue suficiente para el «Vasco».
Críticas pese a la victoria de Javier Aguirre con la selección
Tras el encuentro, Aguirre señaló que, aunque le gustó la actitud del equipo, no quedó conforme con el desempeño ofensivo:
«Si metes tres, hay que meter seis, no te conformes», declaró en la conferencia de prensa.
Para el técnico, el equipo mostró demasiado juego hacia atrás y una falta de agresividad en el último tercio del campo, lo que limitó el potencial del marcador.
El debut de Aguirre estuvo marcado también por la lesión de Julián Quiñones, lo que generó preocupación en el cuerpo técnico y entre los aficionados.
Sin embargo, Aguirre restó importancia a posibles antecedentes de indisciplina en su convocatoria y aclaró que todos los jugadores tienen las puertas abiertas bajo su gestión.
«Conmigo ha habido cero indisciplina, todos parten de cero, no heredo nada ni bueno ni malo», subrayó el entrenador.
Un nuevo comienzo para la Selección Mexicana
Javier Aguirre busca un cambio de mentalidad y actitud en la Selección Mexicana, donde no solo basta con ganar, sino hacerlo con contundencia y ambición.
Su mensaje es claro: no conformarse con el resultado y seguir trabajando para mejorar de cara a futuros compromisos.
