Ken Salazar, embajador estadounidense, reiteró sus críticas a la reforma judicial impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena.
«Si no se hace bien, puede traer muchísimo daño en la relación», declaró en una conferencia de prensa.
Subrayando que la decisión final sobre la reforma corresponde al Gobierno y al Congreso de México.
No obstante, Salazar rechazó que los cuestionamientos de Washington representen una violación a la soberanía mexicana.
Tras dos semanas de tensiones diplomáticas, Salazar intentó suavizar la confrontación con declaraciones que destacan la importancia de mantener una relación cercana y colaborativa con México.
“Seguimos trabajando, me comunico muchísimo con el Gobierno de México y lo seguiré haciendo”.
Afirmó, mencionando que “Estados Unidos y México somos unidos, como una familia”.
Un Entorno de Tensión vistas por Salazar
Las declaraciones del embajador tuvieron lugar en un contexto de gran agitación política en México.
Después de que trabajadores del Poder Judicial bloquearan los accesos a la Cámara de Diputados para evitar que la reforma judicial fuera discutida y aprobada por la mayoría de Morena y sus aliados.
Las protestas han provocado un paro de labores sin precedentes, lo que obligó al bloque gobernante a buscar una sede alterna para continuar el proceso legislativo.
Salazar defendió la necesidad de una reforma en el sistema legal de México, pero expresó su desconcierto por la controversia generada por sus comentarios anteriores. “Ojalá que se llegue a un lugar donde cualquier reforma que pase pueda apoyar los valores democráticos entre Estados Unidos y México”, añadió.
Implicaciones en la Seguridad y la Política Binacional expuestas por Ken Salazar
El embajador también se refirió a las recientes tensiones entre ambos países en materia de seguridad.
Incluyendo la captura de líderes del narcotráfico como Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López en Estados Unidos.
Además de las controversias sobre la situación jurídica de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
A pesar de las recientes fricciones, Salazar destacó su “respeto grandísimo” por Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, y su disposición a seguir colaborando con la futura Administración.
El embajador aprovechó la ocasión para destacar el papel de las mujeres en la política, una referencia al lema de Sheinbaum de que “es tiempo de mujeres”, y reafirmó su compromiso de mantener el diálogo abierto y respetuoso entre ambas naciones.
Aunque Salazar ha optado por un tono más conciliador en sus declaraciones públicas, el fondo de su mensaje sigue siendo el mismo.
Las preocupaciones sobre la reforma judicial permanecen, y las diferencias entre ambos países, también.
Morena ha anunciado su intención de que la reforma sea aprobada en su totalidad por el Congreso en la primera mitad de septiembre.
