La peregrinación a La Meca, conocida como el haj, ha reunido este año a más de 1.8 millones de musulmanes, enfrentándose a severas condiciones climáticas y problemas de salud que han resultado en un trágico saldo de muertes.
Según informaron funcionarios el domingo, más de 1,200 personas han fallecido durante el peregrinaje anual en Arabia Saudí.
Entre los fallecidos, más de la mitad eran egipcios, según fuentes en El Cairo.
Las autoridades egipcias han retirado la licencia a 16 agencias de viajes por proporcionar servicios inadecuados a los peregrinos y facilitar su entrada a Arabia Saudí con visas que no permitían su participación en el haj.
Estos incidentes han llevado a la fiscalía a investigar a los responsables de las agencias.
A pesar de la magnitud de la tragedia, Arabia Saudí no ha proporcionado comentarios oficiales sobre la cifra de muertos.
El gobierno egipcio, por su parte, ha confirmado la muerte de 31 peregrinos debido a enfermedades crónicas, además de otros 630 fallecidos que viajaron con visas de visita.
Estos datos fueron corroborados por un diplomático egipcio, quien informó que la mayoría de los fallecidos han sido sepultados en Arabia Saudí.
La lista de víctimas incluye también a 165 peregrinos de Indonesia, 98 de India y varios de Jordania, Túnez, Marruecos, Argelia y Malasia, así como dos estadounidenses, según un conteo de The Associated Press.
Muchos países han atribuido las muertes a la extrema ola de calor que azotó la región durante el haj.
Con temperaturas diarias de entre 46 y 49 grados centígrados en La Meca y sus alrededores.
Las muertes en la peregrinación del haj no son un fenómeno nuevo.
En años anteriores, la peregrinación ha sido escenario de trágicas estampidas y epidemias.
Sin embargo, la cifra de fallecimientos de este año ha sido significativamente más alta de lo habitual, lo que sugiere circunstancias excepcionales.
En 2015, una estampida en Mina durante el haj resultó en más de 2,400 muertos, siendo el incidente más letal registrado hasta la fecha.
El haj, uno de los cinco pilares del islam, es una de las aglomeraciones religiosas más grandes del mundo.
En 2024, más de 1.83 millones de musulmanes participaron en el haj, incluidos más de 1.6 millones de 22 países y unos 222,000 ciudadanos y residentes de Arabia Saudí.
Arabia Saudí ha invertido miles de millones de dólares en medidas de seguridad y control de multitudes para asegurar la seguridad de los peregrinos.
Sin embargo, el enorme volumen de participantes hace que esta tarea sea extremadamente difícil. El cambio climático podría agravar aún más los riesgos.
Un estudio del Massachusetts Institute of Technology en 2019 predijo que, incluso si se mitigaran los peores efectos del cambio climático, el haj podría celebrarse en condiciones de «riesgo extremo» en varias décadas.
El islam sigue un calendario lunar, lo que significa que el haj se celebra unos 11 días antes cada año. Para 2029, el haj se celebrará en abril y, en los años posteriores, caerá en invierno, cuando las temperaturas son más suaves.
Esta tragedia subraya la necesidad de medidas adicionales para proteger a los peregrinos que, cumpliendo con un mandato religioso, se enfrentan a condiciones cada vez más peligrosas.

