El Partido Republicano inició una convención inédita en el American Airlines Center de la ciudad de Dallas, Texas.
Los dirigentes conservadores bautizaron el encuentro político como ‘Trumpapalooza’ para consolidar la imagen del mandatario estadounidense.
La reunión ocurre a menos de dos meses de las elecciones legislativas de término medio que definirán el Congreso.
A diferencia de las convenciones tradicionales, el encuentro no elegirá candidatos ni definirá plataformas políticas formales para la agrupación.
El programa contempla promover la agenda gubernamental centrada en recortes fiscales, control migratorio y reformas al sistema sanitario.
El evento contará con intervenciones del vicepresidente JD Vance, el secretario Scott Bessent y el fiscal general Todd Blanche.
La convención busca movilizar al electorado clave en un contexto marcado por tensiones económicas e internacionales en Irán.
Sin embargo, más de 70 candidatos republicanos declinaron asistir para evitar costos políticos en sus distritos electorales competitivos.
Figuras de la bancada como María Elvira Salazar, Juan Ciscomani y Susan Collins optaron por ausentarse de las actividades.
Analistas políticos señalan que la proximidad con el mandatario podría restar votos independientes en contiendas legislativas reñidas.
Pese a los recelos, la cúpula partidista busca maximizar la cobertura mediática e incentivar la participación ciudadana en las urnas.
El encuentro concluirá con un homenaje póstumo dedicado al activista conservador Charlie Kirk durante la jornada del jueves.
