Los precios internacionales del petróleo registraron severas caídas al inicio del mes. La apertura de un posible diálogo entre Estados Unidos e Irán aceleró el descenso en la cotización de los hidrocarburos.
El barril de Brent experimentó una disminución superior al cinco por ciento. El energético fue cotizado en ochenta y tres dólares tras haber alcanzado los cien dólares recientemente.
Por su parte, el crudo estadounidense WTI cayó más de seis puntos porcentuales. La cotización fue ubicada en setenta y nueve dólares por las menores tensiones geopolíticas regionales.
En los mercados cambiarios, Estados Unidos y Japón realizaron una intervención conjunta. La acción financiera fue confirmada por agencias internacionales para estabilizar la divisa nipona.
A pesar de los esfuerzos oficiales, el yen mantuvo episodios de volatilidad. La moneda japonesa cotizó en niveles mínimos históricos no vistos en cuatro décadas.
El índice del dólar mostró un ligero retroceso frente a divisas globales. El peso mexicano aprovechó el entorno para registrar pequeñas ganancias cambiarias.
Los mercados bursátiles asiáticos cerraron la jornada con pérdidas considerables. La Bolsa de Tokio y el mercado surcoreano retrocedieron debido al sector tecnológico.
En contraste, Wall Street inició la sesión con importantes números verdes. Los principales índices norteamericanos reaccionaron positivamente ante el reporte de resultados empresariales.
Los rendimientos de los bonos del tesoro estadounidense mostraron tendencia descendente. El costo de financiamiento se redujo en respuesta directa a la baja del petróleo.
Los analistas financieros recomiendan mantener cautela ante la evolución del conflicto. Los mercados permanecerán atentos a los próximos datos económicos sobre el empleo.
