Un chofer de Uber vivió una experiencia inesperada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México al encontrarse con Andrés Guardado, exjugador del Betis y de la Selección Mexicana.
Guardado se acercó apresurado y preguntó si podía llevarlo de la Terminal 1 a la Terminal 2, ofreciendo una propina de 500 pesos por el traslado.
El conductor aceptó, aunque sabía que está prohibido realizar viajes sin solicitud previa en la aplicación.
Durante el trayecto, de apenas 10 minutos, el chofer reconoció al futbolista y le expresó su sorpresa por tenerlo como pasajero.
Guardado explicó que había perdido su vuelo original y que sus maletas ya habían sido enviadas, mientras él buscaba llegar a tiempo a otra conexión.
El exjugador relató que el retraso se debió a la lluvia y que el tren interno del aeropuerto no estaba funcionando.
A pesar de la prisa, Guardado conversó con el chofer y compartió detalles de su complicada jornada de viaje.
El conductor aseguró que la experiencia fue única y que no le creerán en los grupos de colegas cuando cuente la historia.
La propina de 500 pesos por menos de 10 minutos de trayecto convirtió el encuentro en un día de suerte para el chofer.
Guardado, conocido como “El Principito”, dejó una anécdota que combina la urgencia de un viaje con la cercanía de un ídolo deportivo.
El hecho se viralizó en redes sociales como ejemplo de cómo las figuras públicas también enfrentan contratiempos cotidianos.
