La Secretaría de Salud de México activó vigilancia epidemiológica y emitió un aviso preventivo tras la alerta internacional de la OMS por un brote de ébola en África.
El brote se localiza en la República Democrática del Congo y corresponde a la variante Bundibugyo, considerada poco común. La OMS declaró emergencia sanitaria internacional.
Aunque en México no existen casos confirmados, las autoridades reforzaron medidas de monitoreo sanitario y alertas para viajeros, con capacidad de laboratorio para detectar posibles contagios.
El ébola es una enfermedad viral grave que provoca fiebre hemorrágica y afecta distintos órganos. Inicialmente puede parecer una gripe, pero evoluciona hacia cuadros severos.
La tasa de mortalidad oscila entre 60 y 90%, dependiendo de la variante y del acceso a atención médica. Algunos brotes han alcanzado niveles de letalidad extremos.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, explicó que el virus altera la coagulación sanguínea, generando hemorragias internas y externas, además de complicaciones severas en pacientes infectados.
La secretaría de salud aclararó que el ébola no se transmite por aire ni vía respiratoria. El contagio ocurre principalmente por contacto directo con fluidos corporales infectados.
Entre los fluidos de riesgo se encuentran sangre, vómito, saliva, sudor, diarrea y secreciones. También puede transmitirse mediante contacto con animales infectados, especialmente murciélagos.
La OMS identificó que ciertas prácticas funerarias tradicionales en regiones afectadas aumentan el riesgo de propagación, debido al contacto físico con cuerpos de personas fallecidas.
México mantiene vigilancia activa y capacidad de respuesta para detectar casos importados. El aviso preventivo busca proteger a la población y evitar desinformación sobre el virus.
