Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que un ducto de 36 pulgadas fue el causante del derrame de hidrocarburos registrado el pasado 6 de febrero.
Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, informó que tres funcionarios fueron separados de sus cargos mientras se realizan investigaciones internas y penales.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó denuncia ante la Fiscalía General de la República por fallas en los protocolos de seguridad.
El derrame se originó en el complejo Abkatún-Pol-Chuc y fue inicialmente reportado como incidente menor, aunque posteriormente se desplegaron 11 barcos para contenerlo.
Autoridades ambientales señalaron que no se observa muerte masiva de especies en el Golfo, aunque se atendieron 13 tortugas afectadas, de las cuales 12 fallecieron.
Se monitorearon nueve áreas naturales protegidas y más de 4,600 hectáreas de coral, sin rastros significativos de hidrocarburos en la mayoría de los ecosistemas revisados.
Pemex anunció un programa de apoyo de 30 millones de pesos para cooperativas pesqueras de Veracruz, con el fin de mitigar impactos en comunidades.
La Secretaría de Marina reportó limpieza continua en 48 playas, donde se han recolectado 915 toneladas de residuos mezclados con hidrocarburo, arena y sargazo.
Entre las irregularidades detectadas figuran pérdida de integridad mecánica y ocultamiento de agua oleosa recuperada, además de retraso en el cierre de válvulas principales.
El caso reactivó cuestionamientos sobre transparencia y protocolos de Pemex, tras semanas de negaciones previas sobre la magnitud del derrame en costas mexicanas.
