Luego de anunciarse la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), la consejera electoral Carla Humphrey exigió la apertura de investigaciones exhaustivas e internas sobre presuntas irregularidades en la contratación de proveedores durante la administración saliente.
A su llegada a la sede central del órgano electoral, Humphrey enfatizó la gravedad de las acusaciones vertidas contra la institución encargada de velar por la democracia en el país y subrayó la urgencia de deslindar responsabilidades legales y administrativas de manera transparente.
Puntos clave declarados por la consejera Humphrey:
- Investigación exhaustiva: Exigió dar seguimiento legal a los señalamientos de corrupción e involucrar a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y despachos externos para deslindar responsabilidades hasta sus últimas consecuencias.
- Evaluación de mandos clave: Platicará con los integrantes del Consejo General la posibilidad de solicitar la separación del cargo a funcionarios de áreas clave que fueron designados sin el consenso colegiado.
- Revisión a las facultades presidenciales: Hizo un llamado al Congreso de la Unión para revertir las reformas legislativas que otorgaron amplias atribuciones directas a la presidencia del órgano electoral sin requerir la aprobación del Consejo.
Proceso de transición e institucionalidad
Ante la salida de la consejera presidenta, los diez integrantes restantes del Consejo General mantuvieron reuniones de trabajo en la sede del instituto para definir el procedimiento operativo que permitirá nombrar una presidencia interina, en tanto la Cámara de Diputados desahoga el proceso constitucional para sustituir el cargo.
Humphrey envió un mensaje de certeza a la ciudadanía al resaltar que la operatividad de los comicios se encuentra respaldada por la estructura permanente del Servicio Profesional Electoral Nacional, garantizando la continuidad de los procesos electorales de cara a los próximos comicios.
