El Gabinete de Seguridad federal coordina acciones con autoridades de Zacatecas para investigar el ataque contra la Comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente.
La agresión con un artefacto explosivo ocurrió la noche del domingo y provocó lesiones a seis civiles y a una agente policial local.
La detonación causó daños considerables en el edificio oficial, inmuebles aledaños, dos patrullas y 11 vehículos particulares estacionados en la zona.
El estallido generó una gran columna de fuego que obligó al traslado hospitalario de las víctimas para recibir atención médica especializada.
Las autoridades analizan si el explosivo fue arrojado desde un auto en movimiento o colocado previamente dentro de un vehículo estacionado.
Las instituciones federales y estatales reforzaron la vigilancia policial en las inmediaciones del municipio y en los accesos carreteros principales.
Ante la contingencia, el alcalde Juan Manuel Zambrano anunció la cancelación inmediata de los eventos festivos programados para la feria local.
Asimismo, las autoridades locales suspendieron temporalmente las clases presenciales en las escuelas de la cabecera municipal para resguardar a los estudiantes.
Las oficinas del palacio municipal cerraron la atención al público, manteniendo operativas únicamente las áreas de emergencia y servicios esenciales.
El gobierno estatal reportó que la situación de seguridad en la localidad se encuentra bajo control tras el despliegue de las fuerzas.
Las corporaciones policiales continúan los operativos en la región para dar con los responsables directos del atentado terrorista registrado.
Hasta el momento las autoridades no han reportado personas detenidas en relación con la detonación del artefacto explosivo en Ojocaliente.
