Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, anunció un aumento “responsable” del salario mínimo que entrará en vigor el próximo 1 de mayo.
El incremento busca responder al malestar social por la hiperinflación y el desabastecimiento, problemas reconocidos por primera vez por la mandataria.
Rodríguez admitió errores en la política salarial de años anteriores, que generaron distorsiones monetarias y fiscales en la economía venezolana.
También anunció la creación de una Comisión Presidencial para el Diálogo Laboral, con miras a una eventual constituyente sindical.
La presidenta firmó la Ley Orgánica para la Eliminación y Mejora de Trámites Administrativos, destinada a agilizar procesos y reducir burocracia.
Propuso un nuevo modelo tributario y una Comisión para definir la naturaleza estratégica de los activos del Estado.
Delcy Rodríguez rechazó las propuestas de privatización de PDVSA, asegurando que se enfrentarán con la voluntad del pueblo venezolano.
Destacó mejoras recientes en la economía, como la recuperación de la industria privada y subsidios directos a servicios públicos.
Subrayó que los ingresos sociales buscan justicia y recuperación del nivel de vida de la población.
El anuncio generó expectativa nacional, al ser el primer aumento salarial de la década y un intento de sanar heridas sociales.
