La Organización Mundial de la Salud solicitó informes oficiales a las autoridades de Rusia tras el fallecimiento de una trabajadora de laboratorio.
La víctima laboraba en un centro de investigación de patógenos peligrosos ubicado en la región siberiana de Irkutsk al momento del deceso.
El portavoz del organismo sanitario internacional, Christian Lindmeier, confirmó que la agencia aún no recibe la notificación del Reglamento Sanitario Internacional.
Las normativas sanitarias globales establecen un plazo máximo de veinticuatro horas para que las naciones informen sobre brotes o eventos biológicos sospechosos.
La agencia internacional detectó el incidente mediante sistemas internos de vigilancia epidemiológica y activó canales de contacto con el gobierno ruso.
Especialistas técnicos en amenazas biológicas y agentes patógenos de alto riesgo de Ginebra y Copenhague fueron incorporados al equipo de seguimiento.
La OMS evaluó el riesgo sanitario para el continente europeo como muy bajo, situándolo entre moderado y bajo en la región de Irkutsk.
Ante las alertas internacionales emitidas por autoridades estadounidenses, el gobierno ruso hizo un llamado a evitar alarmas y consultar únicamente canales oficiales.
El servicio ruso de defensa del consumidor argumentó que el deceso de la científica respondió a una neumonía de etiología no establecida.
Medios locales reportaron el aislamiento preventivo y cuarentena de recintos hospitalarios en Irkutsk, incluyendo instalaciones pediátricas de la zona afectada.
El organismo internacional declinó confirmar el cierre de inmuebles médicos mientras continúan las investigaciones epidemiológicas de campo en la entidad siberiana.
Las instituciones sanitarias mantendrán el monitoreo internacional hasta obtener los análisis de laboratorio que determinen el agente patógeno causante de la muerte.
