La NASA ha decidido retrasar indefinidamente el regreso de la nave espacial Starliner de Boeing, que llegó a la Estación Espacial Internacional (EEI) con dos astronautas el pasado 6 de junio para una misión de prueba de ocho días.
Tras tres retrasos consecutivos, la agencia espacial estadounidense ha cancelado la fecha objetivo del 26 de junio para el desacoplamiento de la cápsula, sin establecer una nueva fecha de retorno.
Motivos del Retraso de la Nasa
Uno de los principales factores que han llevado a este retraso indefinido es la necesidad de los ingenieros de la misión de contar con más tiempo para analizar los fallos detectados en el sistema de propulsión de la Starliner.
Durante el primer intento de acoplamiento con la EEI, el comportamiento errático de cinco propulsores frustró la maniobra.
Además, se detectaron cinco fugas de helio y una válvula de propelentes defectuosa en el módulo de servicio.
A pesar de que hay helio suficiente para el regreso y una válvula redundante que puede sustituir a la defectuosa.
La NASA ha decidido dar más tiempo a sus ingenieros y a los de Boeing para garantizar la seguridad de los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams y recopilar la mayor cantidad de datos posible del módulo de servicio, que se quemará en la atmósfera durante el reingreso y no aterrizará con la cápsula.
Además de los problemas técnicos, la NASA también ha considerado las actividades programadas por los demás astronautas a bordo de la EEI.
Hay dos caminatas espaciales previstas para los próximos días: una el lunes 24 de junio y otra el martes 2 de julio.
Estas actividades extravehiculares incluyen trabajos de mantenimiento y un experimento para comprobar la presencia de vida microbiana fuera de la estación.
Aunque es probable que la Starliner no regrese hasta después del 4 de julio, coincidiendo con las caminatas espaciales y las celebraciones del Día de la Independencia de Estados Unidos, existe una fecha límite para su retorno: el 21 de julio.
Detalles sobre la Starliner de Boeing.
Esta es la primera misión de prueba con tripulación de la Starliner de Boeing, un paso crucial para la certificación de la nave espacial comercial para futuras misiones operativas de seis meses.
Similares a las realizadas por la nave Crew Dragon de SpaceX desde noviembre de 2020.
El éxito de esta misión y la resolución de los problemas detectados son vitales para que Boeing reciba la certificación necesaria para futuros vuelos operativos.
El retraso en el regreso de la Starliner y los problemas técnicos encontrados ponen en juego el futuro de Boeing en el ámbito de los vuelos espaciales tripulados.
Subrayando la importancia de garantizar la seguridad y fiabilidad de su nave espacial.

