En un giro dramático durante la Copa América 2024, la Selección de México se encuentra en una situación apremiante tras su reciente derrota ante Venezuela.
Ahora, el equipo nacional enfrenta la necesidad imperiosa de vencer a Ecuador para evitar la eliminación del torneo.
El momento decisivo llegó con el penal fallado por Orbelín Pineda, jugador del AEK Athens, cuya ejecución pudo haber cambiado el rumbo del encuentro.
Previamente al fatídico disparo desde los once pasos, las cámaras captaron una escena intrigante: Jaime Lozano, director técnico de la Selección Mexicana, llamando a otro jugador.
Este gesto plantea la interrogante sobre si el estratega tenía dudas sobre la elección del ejecutante. ¿No confiaba en Pineda?
La controversia persiste desde el encuentro contra Venezuela, donde una polémica mano dentro del área mexicana derivó en un penal luego de la intervención del VAR.
Según indicios, Lozano no habría designado específicamente a Pineda para tomar la responsabilidad del disparo.
Tras el desenlace del partido, se observó a Lozano dirigirse intensamente hacia Johan Vásquez, sugiriendo que podría haber preferido al defensor como ejecutante del penal.
Sin embargo, fue Pineda quien finalmente asumió la responsabilidad del tiro desde los once metros.
El remate de Pineda fue predecible, hacia su lado izquierdo y a ras de césped, permitiendo a Romo, portero venezolano, detener sin mayores complicaciones, asegurando así la victoria 1-0 para Venezuela.
En la conferencia de prensa posterior al partido, Jaime Lozano reveló su enfoque sobre la designación de pateadores de penales.
Enfatizando que prefiere que los jugadores decidan según su confianza individual en momentos críticos del juego.
Este resultado deja a la Selección de México en una situación crítica en la Copa América 2024, donde su próxima confrontación con Ecuador se convierte en un enfrentamiento determinante para las aspiraciones del equipo en el torneo continental.
