La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó un cateo en una bodega arrendada por el vicealmirante Roberto Farías Laguna en la capital.
En el inmueble hallaron armas sin registro, objetos de lujo y expedientes confidenciales sobre altos mandos de la Marina.
La fiscal Ernestina Godoy Ramos confirmó que la diligencia se suma a las investigaciones sobre el contrabando de combustible en Altamira.
Las pesquisas vinculan a los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna con la gestión logística de hidrocarburos ingresados de forma ilegal.
Los imputados intervenían en las designaciones de personal dentro de las aduanas marítimas y de la Administración Nacional de Aduanas.
Según el expediente de la FGR, la red alteraba pedimentos fiscales clasificando el diésel como aceite o aditivo industrial proveniente de Texas.
Funcionarios aduanales coludidos recibían sobornos para omitir las revisiones físicas e incluso desactivar las cámaras de videovigilancia.
En tierra, tres corporaciones legales junto con empresas fachada triangulaban las operaciones bancarias para lavar los recursos ilícitos acumulados.
El organismo procurador de justicia identificó ramificaciones operativas de la red en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y la capital.
La fiscal aclaró que la responsabilidad penal recae en los individuos implicados y no descalifica el trabajo de las Fuerzas Armadas.
El actual titular de la Secretaría de Marina, Raymundo Morales Ángeles, colabora activamente en el seguimiento del caso judicial.
Las autoridades competentes continuarán presentando datos de prueba ante el Poder Judicial para lograr las sentencias correspondientes.
