La Embajada de EE.UU. en México anunció una estrategia binacional para desmantelar las redes financieras de los cárteles del narcotráfico.
El plan de trabajo coordinado entre ambos países busca congelar activos ilícitos, detener facilitadores y combatir la corrupción institucional.
A través del comunicado, la representación diplomática señaló que quitarles los recursos económicos golpea directamente el corazón operacional de los grupos.
La medida pretende restar capacidad a las organizaciones para comprar fentanilo, precursores químicos, armamento de alto calibre y contratar reclutas.
El embajador Ronald Johnson advirtió que cada entidad o persona que forme parte de la red criminal rendirá cuentas ante las autoridades.
Ambas naciones fortalecerán el intercambio de inteligencia mediante el Foro Internacional sobre Delitos Financieros para detectar operaciones sospechosas en los bancos.
El trabajo conjunto involucrará acciones directas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros junto con las autoridades financieras mexicanas.
La estrategia contempla además un combate frontal contra la corrupción pública que facilita el blanqueo de capitales a través de fronteras.
Las autoridades diplomáticas señalaron que el dinero ilícito deja rastros contables que permitirán sustentar las investigaciones penales correspondientes en los tribunales.
Asimismo, la cooperación binacional impulsará sanciones contra empresas fachada utilizadas para ocultar las ganancias derivadas del tráfico de drogas.
El gobierno de EE.UU. enfatizó que el bloqueo de flujos monetarios resulta más efectivo para desarticular estructuras criminales que el decomiso físico.
Las agencias de ambos países mantendrán reuniones periódicas para dar seguimiento a los expedientes financieros y ejecutar órdenes de aseguramiento de bienes.
