Campañas judiciales en CDMX: creatividad y redes sociales ante la falta de financiamiento público, todos los detalles en PueblaNews.
Por primera vez en la historia, la ciudadanía de la capital elegirá a 137 integrantes del Poder Judicial de la CDMX, proceso que ha resultado atípico por las fuertes restricciones legales impuestas a los candidatos, quienes deben hacer campaña prácticamente sin recursos económicos ni acceso a financiamiento público o privado.
De los cargos en disputa, 98 son para jueces, 34 para magistrados y 5 para magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ). Las campañas comenzaron el 14 de abril y concluirán el 28 de mayo, con la elección prevista para el 1 de junio.
Redes sociales y territorio: los únicos caminos
Sin posibilidad de contratar propaganda ni de hacer mítines, los 612 candidatos deben apostar por dos vías: redes sociales y el contacto directo con la ciudadanía. «No tenemos más herramientas», afirmó Ixchel Alzaga Alcántara, aspirante al TDJ, quien considera positivo el bajo gasto, siempre que haya espacio para la creatividad y el acercamiento ciudadano.
El candidato Rodolfo Salmón, también al TDJ, optó por iniciar su campaña en Instagram, dirigiéndose primero a trabajadores del propio Poder Judicial, y luego a la ciudadanía. Su estrategia incluye alianzas con otros aspirantes para compartir recorridos y captar más atención colectiva.
Por su parte, Adriana Macedo, aspirante a jueza en materia administrativa por el Distrito Cinco Judicial, realiza recorridos a pie en Iztapalapa, tocando puertas y conversando directamente con vecinos. “No podemos pagar promoción, solo volantear y caminar”, explicó.
Debate sobre el modelo electoral
Los candidatos coinciden en que el actual modelo limita la equidad y la participación ciudadana. Mientras algunos como Alzaga valoran positivamente la exigencia ética y la contención presupuestal, otros como Macedo y Salmón proponen reformar la ley electoral para garantizar recursos mínimos y mayor visibilidad para futuros procesos.
La elección judicial en la CDMX se perfila como un experimento democrático que pone a prueba la capacidad de movilización, creatividad y prestigio personal de los aspirantes, en un escenario donde el dinero no puede ser el principal motor de campaña.
Campañas judiciales en CDMX: creatividad y redes sociales ante la falta de financiamiento público.
