El organismo de control sanitario de Rusia, Rospotrebnadzor, declaró la ausencia de riesgo epidémico tras el deceso de una trabajadora científica.
La técnica de laboratorio pertenecía al Instituto de Investigación de la Peste ubicado en la ciudad de Irkutsk, en la región siberiana.
La agencia rusa informó sobre el retiro gradual de las medidas sanitarias preventivas tras concluir el seguimiento médico del noventa por ciento de los contactos.
Asimismo, la dependencia precisó que la ejecución de casi cinco mil pruebas microbiológicas descartó la presencia de microorganismos o agentes patógenos peligrosos.
Rospotrebnadzor desmintió los reportes difundidos por medios internacionales respecto a la existencia de un segundo contagio vinculado con la empleada fallecida.
Sin embargo, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló la imposibilidad de realizar una evaluación de riesgos completa.
El organismo internacional solicitó informes técnicos detallados sobre las pruebas de laboratorio efectuadas, la metodología aplicada y los motivos determinantes del deceso.
La OMS modificó la calificación del riesgo sanitario a estatus indeterminado, exigiendo el intercambio oportuno y transparente de datos conforme al Reglamento Sanitario Internacional.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos emitió una gestión diplomática formal para solicitar explicaciones precisas a las autoridades gubernamentales de Moscú.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que la falta de información oficial impide determinar con certeza el origen de la contingencia.
El Kremlin reiteró que la situación epidemiológica permanece bajo control institucional y que se mantiene comunicación con las agencias internacionales correspondientes.
Las autoridades sanitarias mantendrán la vigilancia epidemiológica en los centros hospitalarios de Irkutsk hasta el cierre definitivo de las investigaciones biológicas.
