La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac) calificó como asesinato la muerte de Lorenzo Salgado, ciudadano mexicano abatido por un agente del ICE en Houston.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que Salgado, de 52 años, murió durante un intento de detención vehicular, tras supuestamente embestir un automóvil oficial.
Sin embargo, Lulac cuestionó la versión oficial y exigió una investigación independiente, al considerar que el caso refleja un patrón de violencia contra la comunidad latina.
“Ante la falta de pruebas, el ICE no nos deja otra opción que concluir que un hombre fue asesinado ilegalmente en las calles de Houston”, declaró Román Palomares, presidente nacional de Lulac.
El director ejecutivo, Juan Proaño, recordó que en enero dos ciudadanos estadounidenses murieron en circunstancias similares, y que videos posteriores desmintieron la versión oficial.
Salgado llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos, tenía tres hijos ciudadanos y un negocio de construcción. Su familia aseguró que estaba en proceso de regularizar su estatus migratorio.
“Mi padre no merecía morir. Merecía una vida tranquila como esposo, padre y generador de empleo”, dijo su hijo Ronaldo en conferencia de prensa.
Domingo García, otro directivo de Lulac, afirmó que la represión selectiva es un ataque contra los latinos y que no esperan transparencia del Departamento de Justicia ni del FBI.
La organización ofreció una recompensa de 5 mil dólares por información que ayude a esclarecer los hechos y reiteró su demanda de una investigación independiente.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte del ICE y la protección de los derechos humanos de los migrantes en Estados Unidos.
