El nombramiento de Puebla como Patrimonio Cultural de la Humanidad no está en riesgo, aseguró Aimeé Guerra Pérez, gerente del Centro Histórico del municipio.
La funcionaria recordó que la última llamada de atención de la Unesco ocurrió en 2018, cuando se detectaron construcciones irregulares en la Zona de Monumentos.
Desde entonces, explicó, no ha habido nuevas observaciones que pongan en duda la declaratoria, gracias a la regulación sólida que protege los inmuebles históricos de la ciudad.
“En este momento no hay riesgo de perder el nombramiento; mantenemos relación constante con la Unesco”, puntualizó Guerra Pérez en entrevista con medios locales.
El municipio cuenta con un plan de manejo del Centro Histórico que establece directrices claras sobre conservación y uso de los edificios catalogados como patrimonio.
Además, existen leyes estatal y federal de Monumentos que refuerzan la protección, garantizando que las intervenciones se realicen bajo criterios de preservación y respeto al legado cultural.
La gerente rechazó que exista una legislación endeble y reiteró que las normas vigentes permiten atender cualquier riesgo de afectación a la declaratoria internacional.
El reconocimiento de Puebla como Patrimonio Mundial, otorgado en 1987, sigue vigente y se mantiene como uno de los principales activos culturales y turísticos de México.
Autoridades locales subrayaron que la conservación del Centro Histórico es prioridad, pues representa identidad, historia y atractivo económico para la capital poblana y sus habitantes.
