Las armadoras Audi y Volkswagen de México atraviesan un periodo de incertidumbre en Puebla, marcado por rumores, tensiones sindicales y la caída de las exportaciones automotrices.
En las últimas semanas circuló la versión de que Audi trasladaría operaciones a Estados Unidos, lo que fue desmentido por el gobierno estatal y la Canacintra.
La firma alemana incluso anunció la operación de un parque fotovoltaico en San José Chiapa, que aportará 10% del consumo eléctrico anual de la planta, reforzando su transición energética.
En el ámbito sindical, se aproxima un cambio de liderazgo en Audi, acompañado de la disputa por la presencia de una segunda organización sindical, situación que mantiene al Sitiaudi en pugna.
Por su parte, Volkswagen enfrenta los primeros efectos de las políticas arancelarias del gobierno de Donald Trump.
Trabajadores denunciaron que las utilidades se redujeron de 92 a 32 días, aunque la empresa y el sindicato no han confirmado la información.
Las cifras del INEGI reflejan el impacto: las exportaciones del sector transporte en Puebla pasaron de 15,470 millones de dólares en 2024 a 13,894 millones en 2025, una caída del 10%.
El peor trimestre fue enero-marzo de 2025, con apenas 2,538 millones de dólares, el nivel más bajo en cinco años, incluso por debajo de la pandemia de 2020.
La crítica apunta a que, mientras Audi busca reforzar su imagen con proyectos sustentables, Volkswagen enfrenta presiones económicas y laborales.
En conjunto, el sector automotriz poblano se ve golpeado por la coyuntura internacional y las políticas arancelarias, en un momento clave para su competitividad global.
