El presidente cubano Miguel Díaz-Canel expresó preocupación por dos veleros mexicanos desaparecidos que transportaban ayuda solidaria hacia La Habana como parte del Convoy Nuestra América.
Las embarcaciones zarparon el 20 de marzo desde Isla Mujeres, Quintana Roo, con nueve tripulantes de distintas nacionalidades, pero no se tiene confirmación de arribo.
La Secretaría de Marina activó protocolos de búsqueda y rescate en el Caribe mexicano, desplegando recursos para localizar las embarcaciones sin comunicación desde su salida.
Díaz-Canel aseguró que Cuba hace todo lo posible para encontrar a la tripulación, calificándolos como “hermanos de lucha” en un mensaje difundido en X.
La desaparición genera incertidumbre sobre la seguridad marítima en la región y pone en riesgo un esfuerzo humanitario destinado a familias cubanas en situación vulnerable.
El caso refleja la fragilidad de las rutas marítimas solidarias, donde las condiciones climáticas y la falta de coordinación internacional aumentan los riesgos de accidentes.
La crítica apunta a que la cooperación humanitaria requiere protocolos más estrictos de seguridad y comunicación, evitando que la solidaridad se convierta en tragedia.
El reto para México y Cuba será garantizar que la ayuda llegue a destino sin exponer a voluntarios y tripulaciones a peligros innecesarios.
La búsqueda continúa, mientras familiares y organizaciones solidarias esperan noticias que confirmen la localización de los veleros desaparecidos en aguas del Caribe.
