Marcelo Ebrard, secretario de Economía, señaló que el objetivo de México en la revisión del T-MEC es avanzar hacia un esquema sin aranceles regionales.
El anuncio se realizó durante la campaña “Lo hecho en México está mejor hecho”, con participación de más de 30 empresas y organismos empresariales.
Ebrard informó que ya inició la primera ronda de conversaciones con Estados Unidos, tras cuatro meses de trabajo previo, estableciendo términos de referencia.
Las discusiones iniciales se centraron en coincidencias, especialmente en reducir dependencias externas en sectores estratégicos como medicamentos, semiconductores, petroquímica avanzada y manufactura de alto valor.
El funcionario advirtió que México depende hasta en 90 % de importaciones de medicamentos, lo que representa un riesgo ante posibles interrupciones de suministro.
Subrayó que el país busca consolidar un plan industrial común en América del Norte, fortaleciendo la visión compartida de desarrollo productivo regional.
Reconoció la complejidad del proceso, pero consideró que los avances son razonables y que las negociaciones marchan en buen camino.
México sostendrá encuentros con Canadá en mayo, mientras espera definiciones de Estados Unidos sobre medidas en materia de acero, pendientes desde hace tres meses.
La crítica apunta a que la revisión del T-MEC se convierte en una oportunidad para redefinir la integración regional, equilibrando competitividad con soberanía productiva.
El reto será lograr consensos que permitan un tratado renovado, sin aranceles, capaz de enfrentar la competencia global y reducir vulnerabilidades estratégicas.
