El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de su país sostuvieron conversaciones recientes con representantes de Estados Unidos en medio de fuertes tensiones bilaterales.
Díaz-Canel afirmó que los diálogos buscan identificar problemas bilaterales, explorar áreas de cooperación y concretar acciones en beneficio de los pueblos de ambos países.
Subrayó que Cuba participa en este proceso sobre bases de igualdad, respeto a la soberanía y autodeterminación, rechazando cualquier imposición externa.
El mandatario reconoció que la isla enfrenta una crisis energética severa, con más de tres meses sin recibir barcos de combustible, afectando la red eléctrica nacional.
La escasez de diésel y gasolina ha generado inestabilidad en el suministro eléctrico y un impacto profundo en la vida cotidiana de los cubanos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha insistido en un cambio de régimen en Cuba y mantiene un bloqueo petrolero virtual contra la isla caribeña.
En paralelo, Cuba anunció la liberación de 51 presos en acuerdo con el Vaticano. Tras la reunión del canciller Bruno Rodríguez con el papa León XIV.
El gobierno cubano destacó que la decisión responde a un espíritu de buena voluntad y a la histórica comunicación con la Santa Sede.
La crítica apunta a que las conversaciones con Washington y la liberación de presos buscan aliviar tensiones internacionales y mostrar apertura en medio de la crisis.
El escenario confirma que Cuba intenta equilibrar la presión externa con gestos diplomáticos, mientras enfrenta una de las peores crisis económicas en décadas.
