La Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla removió a 21 directivos de escuelas Normales y defendió su facultad legal para designar nuevos titulares.
La medida provocó paros y manifestaciones en instituciones formadoras de docentes, incluyendo el Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE) y la Universidad Pedagógica Nacional en Tehuacán y Zacatlán.
El gremio magisterial denunció “imposiciones” y exigió convocatorias abiertas con reglas claras para que cualquier normalista con perfil adecuado pueda contender por cargos directivos.
La SEP argumentó que la decisión busca dar certeza y garantizar el cumplimiento del calendario escolar, evitando riesgos para más de 79 mil estudiantes.
En un comunicado, responsabilizó a la Sección 51 del SNTE por las protestas y reconoció el cierre de instalaciones, pese a su postura inicial de continuidad.
En el caso del BINE, confirmó suspensión de actividades presenciales en turnos matutino y vespertino, priorizando la seguridad de estudiantes frente al conflicto sindical.

La dependencia defendió el nombramiento de Antonio Medina Ramírez como nuevo director del BINE, aunque evitó confirmarlo públicamente, subrayando que la ley le otorga esa atribución.
El gobierno estatal aseguró que garantizará tanto el derecho a la educación como el respeto a los derechos laborales, llamando a mantener clases presenciales en horarios habituales.
La crítica apunta a que la SEP privilegia la estabilidad administrativa sobre la participación democrática, generando tensiones con el gremio magisterial y debilitando la confianza institucional.
