El Niño Hamburguesa fue despedido de Triple A tras un incidente ocurrido el 3 de marzo en la Arena Afición de Pachuca, Hidalgo.
Durante la función, aficionados de primera fila insultaron y provocaron a los luchadores. El ambiente hostil derivó en un altercado con el carismático gladiador.
Videos difundidos en redes muestran que el luchador cayó sobre los asientos de los fans y recibió golpes en la espalda antes de reaccionar.
La respuesta fue un codazo leve contra un aficionado con playera del América, quien resultó ser un influencer local dedicado a la lucha libre.
El caso escaló porque el fan se presentó como víctima en redes sociales, generando viralidad y presión sobre la empresa Triple A.
Fuentes señalan que el despido fue ordenado desde Estados Unidos por WWE, buscando enviar un mensaje disciplinario a los luchadores rebeldes de la compañía.
En México, compañeros y directivos de Triple A expresaron apoyo al Niño Hamburguesa, considerando excesiva la sanción y cuestionando la postura de la empresa matriz.
La crítica apunta a que el luchador fue usado como chivo expiatorio, mientras persiste el debate sobre los límites de interacción entre aficionados y gladiadores.
El incidente reabre la discusión: ¿hasta dónde puede un fan ofender o golpear a un luchador sin consecuencias, y por qué solo se sanciona al gladiador?
El futuro del Niño Hamburguesa podría estar en otras empresas como AEW, ROH o incluso CMLL, donde su carisma podría ser aprovechado nuevamente.
