El operativo en Tapalpa, Jalisco, donde murió Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, dejó casi 100 muertos, incluidos 42 elementos de seguridad, 28 del Ejército Mexicano.
La periodista Peniley Ramírez reveló que el retraso en activar el “código rojo” permitió al CJNG causar tantas bajas entre las fuerzas federales desplegadas.
El “código rojo” es un protocolo de reacción inmediata entre Ejército y policías, diseñado para coordinar refuerzos ante delitos de alto impacto o situaciones críticas.
Ramírez explicó que el general Ricardo Trevilla Trejo decidió no activarlo de inmediato por temor a filtraciones dentro de corporaciones infiltradas por el cártel.
Fuentes de seguridad confirmaron que el general “sacrificó” a elementos para evitar que la información llegara a criminales, quienes mantenían control de gran parte del territorio.
El operativo se realizó el 22 de febrero de 2026, tras inteligencia compartida por agencias estadounidenses que vincularon a Guadalupe Moreno, pareja de “El Mencho”, con Tapalpa.
Investigaciones previas sobre call centers fraudulentos y el Rancho Izaguirre en Teuchitlán también apuntaban al CJNG, lo que aceleró la decisión de capturar al capo.
Durante la conferencia del 23 de febrero, Trevilla Trejo se quebró al dar el pésame a familias de militares caídos, reconociendo el sacrificio de sus hombres.
La Sedena afirmó que el legado de los soldados permanecerá como ejemplo de honor y vocación, mientras se investiga la infiltración en corporaciones de seguridad.
La crítica apunta a que el operativo marca un nuevo capítulo: mayor protagonismo del Ejército y relación directa con el Comando Norte de Estados Unidos.
