El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, descartó que el estado se encuentre en crisis sanitaria por el aumento de casos de sarampión.
Durante una conferencia, el mandatario informó que se han confirmado 59 contagios, cifra que no amerita una alerta generalizada, aunque sí acciones preventivas.
Armenta señaló que el foco de contagio se ubica en mercados de la zona Nororiente de la capital, por lo que se intensificarán operativos sanitarios.
Este jueves se realizará una jornada masiva de vacunación en el Mercado Hidalgo, identificado como un punto activo de propagación del virus.
El titular de la Secretaría de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, adelantó que se aplicarán alrededor de mil dosis desde las 9 horas hasta agotar existencias.
Aguilar exhortó a locatarios y visitantes a acudir a inmunizarse, ya que el brote detectado proviene directamente de este centro de abasto.
El gobernador enfatizó que Puebla no está entre los estados con mayor crisis, como Chihuahua y Jalisco, que encabezan las estadísticas nacionales.
Armenta aseguró que existe coordinación con instituciones como IMSS, ISSSTE, ISSSTEP y Cruz Roja, que integran el Consejo Estatal de Salud.
La estrategia estatal se centra en cercos epidemiológicos en mercados y zonas de alta afluencia para evitar que la enfermedad se propague a grupos vulnerables.
El mandatario viajará a la Ciudad de México para reunirse con la Secretaría de Salud federal y recibir indicaciones sobre el manejo del brote.
Armenta insistió en que “no se trata de alertar de más”, pero reconoció la necesidad de mantener vigilancia estrecha y acciones focalizadas.
Con estas medidas, Puebla busca contener el brote de sarampión y garantizar que la población tenga acceso oportuno a la vacunación.
